Antes que comenzara la era de la
economía digital, en los mercados, las empresas que lideraban, las marcas que
competían, se mantenían con producir vendiendo a precio de ‘valores agregados’.
Otras imitaban o clonaban lo que producen y hasta se parecen a las marcas
líderes, por los contenidos. Es una teoría de mercadeo muy popular y bien
conocida: las marcas líderes, las que compiten y las que imitan o clonan. Las
marcas de detergentes, es un caso de estudio, también las gaseosas, ‘los finos
licores’… El precio es lo que cambia así como la calidad. Comparaciones que van
más allá de la pintura Campbell’s Soup Cans de Andy
Warhol.
Las tiendas
de ‘descuento duro’ o conocidas también como low cost, en Colombia,
no tienen más de 10 años a la fecha, 2018. Idea extranjera que compite con las
tiendas de barrio y los formatos de almacenes de cadena, supermercados, retails,
como antes se hacían compras principalmente de alimentos – recuerdan –. Los
‘Descuentos duros’ que ahora también se identifican en tiendas de café y pan,
entre otros, segmentos del mercado, están las que producen y ofrecen
ropa.
La clave
del low cost es no cobrar los ‘valores agregados’ de los
productos, comenzar así a competir, ganando más en las ventas, es decir que el
precio real es lo que cobran y algo más, pero no tanto. Manteniendo la calidad,
además disminuyendo en costos de producción. Pagar más, mucho más que los
costos de producción de un producto, es pagar 'valores agregados', lo anterior
es la ventaja comparativa del Low cost o 'descuento duro', no
cobrar tantos 'valores agregados'.
En las
tiendas de ‘descuento duro’, es frecuente identificar marcas que compiten, pero
la variación en el precio es mínima, es la diferencia entre escoger dos
opciones y un tercer producto más barato, la imitación. El formato además que
es único en productos, incluso en marcas, lo que hace la diferencia es el
precio, pero no únicamente por las marcas que compiten, son los costos en donde
ofrecen los productos. Se compran porque valen menos, pero es de calidad y la
garantizan.
Donde
ofrecen los productos con ‘descuento duro’ y permanente, el lugar funciona a
menor costo que la competencia, que cobra además más ‘valores agregados’.
Disminuir costos y 'valores agregados', ejemplos, los materiales y
mantenimiento de las góndolas, la decoración del lugar, que los productos el
cliente los saca de la caja, que en el sitio no hay conexión Wifi o
música, no hay empacadores, no necesitan muchos
trabajadores…
Por otro
lado, está emergiendo en la economía colaborativa, la remuneración por
prestación de servicios de alquiler, que ofrecen empresas principalmente de
carros y alojamiento, servicios de taxi u hotel, la ‘industria’ del transporte
o el alojamiento, pero que es intermediación digital, outsourcing,
entre una empresa que ofrece lo que arriendo y lo vuelve accesible, además
rentable.
La
tercerización en la economía digital, el medio donde se ofrece es Internet. En
el caso de pedir domicilios y pagar por servicios, no como parte de la nómina
de la empresa, se paga por lo que produce o el servicio que presta, no como
trabajador a término indefinido.
Dentro del
sector de la tercerización están los Freelancers, el trabajo
autónomo e independiente que ofrece a varias marcas o empresas bienes y
servicios dentro de la cadena de producción. Entonces en la economía digital,
la producción es personalizada y con las especificaciones del cliente, se exige
exclusividad.
Contar con
correo personalizado, página personalizada, incluso en grupo de trabajo, más la
aplicación desde el celular, es el medio y el mensaje, la prolongación de la
oferta, mayor posibilidad de compra en el mercado que no es presencial, es
digital. La autenticidad y la diferenciación de la marca, así como ya existen
impresoras 3D e imprimen en cualquier material, también los tutoriales de
programación informática, se aprenden para el diseño y la producción.
Por lo
anterior, la verdadera revolución de la economía y qué es digital, está en las
posibilidades personales y de trabajar en grupo, emprender con menos costo,
alcanzando a producir y ofrecer servicios con precios competitivos, incluso
'valores agregados' por los que estarían dispuestos a pagar los clientes ¿por
qué? porque la marca es única y satisface. Aquí lo que importa es el
conocimiento, el capital social; con quién es confiable asociarse.
Es decir
que el liderazgo está en la idea, que es el producto. Los clientes la
identifican porque es visible en Internet y la marca se posiciona, la calidad
causa preferencia, fidelidad y la información es confiable con fuentes propias,
única.
Lo que deja
clara la era de la revolución digital, la economía colaborativa, con el low
cost, el outsourcing, los freelancers, este nuevo
paradigma de producir, ofrecer y comprar es; más que ventajas comparativas, que
se pueden alcanzar, diferenciándose de las marcas que compiten y las otras que
clonan o imitan. Son los costos razonables de producción e identificar los
clientes objetivos para garantizar la compra. Los Outlets,
es donde se consigue lo que fue tendencia de la pasada temporada,
donde ofrecen a precio de imitación.
Adenda
Los
políticos que les dicen al equipo de campaña, que tienen que conseguir los
votos, muchos, es lo mismo que el director de la empresa que habla con su
equipo de trabajo, al decirles vendan más, produzcan más y mejor. –Es el
director el que le entrega al jefe los proyectos a ejecutar, pero ni el
director, ni los coordinadores de verdad estaban trabajando en equipo, ni
tenían proyectos para recibir y ejecutar, como debe ser –. Así que esa campaña
política no sirve.
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