martes, 1 de mayo de 2018

Yo también leí como un mediocre El Capital de Carlos Marx y otros libros

Dicen que, “quien no fue comunista a los 20 no tiene corazón, pero quien lo es a los 40 no tiene celebro”, es una de las tantas críticas apasionadas contra Marx, como el cuento del hombre que llegó en un Mercedes Benz a una estación de gasolina y un méndigo le pregunta "¿Sabes a cuántas personas se les podría dar de comer con el dinero que constó tu auto?" Y quien conduce el auto de ‘alta gama’ le responde con decirle, que “la fabricación del carro le dio empleo a mucha gente…” Mejor dicho, en otro sentido, le habla hasta de procesos de producción, además el impuesto que pagó el fabricante y los empleos que genera la construcción de un carro… El video concluye que el méndigo y quién se supone vive de la caridad, al escuchar la respuesta del conductor del carro al final se va, sin hablar más, perdiéndose en lontananza, y desde la perspectiva de quien narra la moraleja, es que el méndigo es ‘socialista’ y el conductor del carro es un ‘capitalista’, sin saberse si el conductor era el dueño del Mercedes Benz o un conductor bien pagado.

La frase de “quien no fue a los 20 años comunista… y no puede ser a los cuarenta”, es la inspiración para títulos de libros como “El manual del perfecto idiota latinoamericano”, en el que varios autores reflexionan desde su propia experiencia del conocimiento, “Los años maravillosos” de lo que sintieron cuando jóvenes, pero siendo adultos escribieron lo que es ser de “izquierda”, que es lo mismo que ser “socialista o comunista”. Lo cierto es que existen ancianatos y orfanatos que es lo más parecido al comunismo, el ‘fin de la historia’.

El comunismo de un Estado y el sentimiento socialista nacional, pienso que se mide, al saber el nivel de comodidad de las Cajas de Compensación, y la cantidad de impuestos parafiscales que están dispuestos a pagar las clases empresariales e industriales. Otro indicador que sería clave para la medición, sería el nivel de disfrute en el mismo centro vacacional donde no hay segregación ni prejuicio alguno de estrato social. 

El socialismo es donde no existen clases sociales, el comunismo donde no existe la propiedad privada. El libre mercado es la participación de todos en la producción, venta y compra de bienes y servicios. El capitalismo es la acumulación de riqueza, tener propiedades. 


Las dictaduras son formas de gobierno autoritarias y totalitarias, donde todo comienza con un estado de excepción o una revolución, también por elección democrática, reformando instituciones con ¿"La llamada de la tribu"? 

Han existido teóricos de lo que denominan la “Tercera Vía”, el equilibrio entre socialismo y libre mercado, comunismo y capitalismo, que se parece al concepto de Estado Social o Benefactor.

***

Recuerdo que por allá, cuando tenía 18 años, en un lugar donde estampaban camisas, donde vendían la del Che y Jesucristo, me compré una con las siglas C.C.C.P, otra con el logo de la antigua empresa estatal de correos Adpostal, que era un loro volando y una con el logo de la ONG Global Movement For Childrens… Lo mejor de ir a este lugar, era que el hombre que trabajaba ahí, no las elaboraba de manera automática, es de decir que el logo no se imprimía con una maquina sobre la camisa. El trabajador y dueño, primero dibujaba el logo y después de manera manual, con otros procesos, ubicaba el logo en una tela sobre la camisa, esparcía la tinta y presionaba con una especie de tabla encima. Finalmente, el logo quedaba con la tinta impresa en la camisa. 

Era el mismo lugar donde los políticos del partido que fuera, y que al parecer, era el único establecimiento comercial e industria y artesanal que existía en este municipio, que recuerdo y que supongo que así era, ‘mandaban’ hacer las camisas de campaña, todos en el mismo lugar y lo único que cambiaba era el logo del partido en las camisas estampadas. 

En esos días, desde que comenzaban, hasta cuando terminaban las campañas políticas, el dueño con la venta de camisas estampadas, aumentaba la nómina de trabajadores, con contratos temporales. 

Lugar, donde estampaban camisas que para mí en ese entonces era el más vivo ejemplo de ‘la división y especialización’ del trabajo que hablaba Adam Smith; contrataba para la temporada electoral, muchos más empleados, hasta un contador y abogado, entre otros que se organizaban en varias áreas con funciones y procesos de producción específicos, con el fin de tener listos los estampados sobre cualquier tipo de prenda con garantía y calidad. Todos los trabajadores ganando lo justo, según el rendimiento, experiencias y formación. Supongo que hasta el día de hoy – es la verdadera historia de la tienda de camisas de estampados –. 

El ejemplo de la producción de camisas, no la tela, en este caso el que hace el diseño, corta la tela, la teje, estampa un logo, la empaca, quien se encarga de venderla y paga por comprarla, generando así el ingreso de cada uno de los que interviene en la producción, es parte de un ciclo económico, microeconomía, sin tener en cuenta los pagos que deben hacer de impuestos o si el valor de la camisa importada varió, si los intereses del préstamo aumentaron o disminuyeron y que se invierten para la producción de camisas…

El marxismo es una crítica a Adam Smith y David Ricardo… Hay quienes afirman como Hannah Arendt, que en la Grecia clásica ya había existido intentos de comunismo, que tanto Marx como Platón, Aristóteles y muchos más,  en lo que no estaban de acuerdo, desde la “teoría del valor”, es en el concepto de la crematística, el “dinero por el dinero”, el cobro de interés por un préstamo, ganar más por el trabajo que hacen otros sin estar implicados en la ‘cadena de valor’ o los procesos de producción, la rentabilidad, que existan compradores que estén dispuestos a pagar de más, la especulación, pero las ganancias no son todas para los trabajadores. 

La plusvalía se entiende como las ganancias que obtiene el dueño de una empresa o industria por lo que hacen los trabajadores, quienes producen pero no ganan todo lo que vale, que el porcentaje de ganancia del producto sea mayor para el dueño de la industria y no para el ‘proletario’.

El Marxismo entendido como método histórico, es observar cómo ha existido en la historia de la humanidad clases sociales, unos que dominan y otros que obedecen, siervos, esclavos… Que la acumulación de capital de quienes son los dueños de la tierra, las herramientas para trabajarla, la transformación de la materia prima, el tener trabajadores, es una “súperestructura”, que desde la sociología, son las creencias, principios…que rigen una forma de dominación, con la religión. 

El capitalismo como un sistema de clases, están, los que más tienen, otros que no tanto y que son explotados porque no ganan lo mismo que los primeros. Los que trabajan para mantener a los primeros en la estratificación piramidal, y mantienen la dominación con principios y valores que justifican un orden establecido, según Marx. 

El Marxismo ideológico, es la reflexión filosófica de la contradicción de clases, dialéctica que se supera con la organización de la acción política de las clases trabajadoras, como los sindicatos, las ‘masas’ y que la lucha por el poder, desde la perspectiva de Joseph Stalin y Mao Tse-Tung, se convierte en la dictadura del proletariado. 

La contradicción entre los que viven en la carestía por la explotación y dominación capitalista, causa la dictadura del proletario. La concentración de los modos de producción y la formación de una clase social, es lo que conlleva a instaurar una dictadura, con una burocracia centralizada que domina la ‘nación’, como lo fue la antigua Unión Soviética. El problema es cuando este tipo de regímenes hacen una nueva contradicción. Aunque tanto el socialismo como el comunismo prescinden del Estado y la democracia, hasta del partido único, la dictadura del proletariado, es parte de una doctrina que no es propiamente marxista. 

El Manifiesto Comunista, son una serie de enunciados de por qué las masas se deben organizar hasta alcanzar el poder, el proletario y que sustituye a los burgueses. Los proletarios como clase social únicamente, en el sentido marxista existen en una sociedad industrializada, donde todos trabajan, no existe la ‘mendicidad’. Aún en el socialismo todo funciona mientras que el trabajo exista, las riquezas se distribuyen equitativamente y los modos de producción no tienen un dueño. El comunismo y el verdadero marxismo, es la no existencia del Estado, ni democracia que mantiene una clase gobernante.

Hannah Arendt, en el libro la Condición humana, argumenta que el socialismo y comunismo hace la forma de gobierno totalitaria y autoritaria, donde la vida es propiedad del régimen, es decir que la vida está en función de mantener un orden en el que se renuncia a la libertad y la privacidad, el régimen domina la vida, la religión como la familia se sustituyen, no por las masas, es una sola la ‘masa’. La organización industrial, el animals laborans, requiere de la súper estructura, lo que mantiene las relaciones de producción comunista y socialista.

Arendt, afirma que los sistemas totalitarios son incompatibles con la condición humana: el trabajo, las labores, y las acciones, la acción política sobre todo, que es plural e impredecible, incontrolable por los que tienen el poder. Desde la perspectiva de Arendt, Las relaciones de poder son cambiantes, con múltiples dialécticas, no sólo con un tipo de antagonismo de clase y dominación marxista.

En el 2018, el 5 de mayo se conmemoran 200 años del nacimiento de Carlos Marx. Thomas Piketty en el 2013 escribió El Capital en el Siglo XXI, y propone que el capitalismo, la concentración de riqueza, para que no quede en unos pocos, el Estado debe intervenir con impuestos progresivos a la riqueza, al patrimonio y la acumulación, para que la tasa de crecimiento económico sea mayor que la tasa de retorno, la inversión de los capitalistas. Los impuestos deben ser a los que más poseen y tienen más bienes materiales durables, más no al consumo y al ingreso que afecta la igualdad. Piketty propone que la desigualdad y los antagonismos se superan con la imposición de más impuestos a los que más tienen. 

Y para concluir, esta extensa y mediocre cavilación sobre el marxismo, el sentimiento marxista no creo que es aquella pasión a los 20 años, antes o después, por la lucha de clases, incluso creo que puede ser igual que leer Adam Smith a esa edad. Aristóteles en Ética Nicomáquea, afirma que los jóvenes son más pasionales que los adultos y los viejos. El problema de leer como un mediocre a Carlos Marx, es que no fue el primero en descubrir el concepto de clases sociales, pues Emmanuel Sieyes, él es entre otros, quien causó la Revolución francesa de 1789, teórico del concepto del “Tercer Estado” y que precede la explicación de las clases sociales, así como antes Hannah Arendt en uno de sus libros menciona que el experimento social del comunismo, ya había tenido lugar en los tiempos de la Grecia clásica. 

Adendas

Las democracias se caracterizan por el debate y la contradicción de las ideas, la discusión, entre el disenso y consenso, son los acuerdos en el sentido de lo que teoriza Habermas, las conclusiones de los debates y los diálogos, conclusiones que deben ser entre varios 'candidatos, con la mayoría'.


El Teorema de la Imposibilidad según Arrow, las democracias representativas, el orden transitivo e íntegro de preferencias, es lo que hace que las decisiones, en las que muchos participan, quienes representan, no tomen decisiones irracionales, y sí la decisión con mayor prioridad, siguiendo con las demás preferencias. 

La ‘debatitis’ es algo que debe ser permanente en toda democracia, así no sea en época electoral. La existencia de un dictador es una alternativa irrelevante, pero incompatible con “la condición humana”.

***

La política entendida como la dicotomía entre enemigos y amigos, como la definía Carl Schmitt, es la típica teorización entre los que son “castrochavistas” los malos y los buenos “uribistas”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario