domingo, 26 de noviembre de 2017

La Nueva Colombia

De los cambios más significativos que ha tenido el país, es cómo se percibe y se juzga la paz, a pesar de la violencia que aún persiste, pero no con la misma frecuencia, como antes eran las imágenes traumáticas de asesinatos, secuestros, escuchar relatos que contaban sobre extorsiones, los atentados terroristas, las masacres, los desplazamientos forzados, los ataques a poblaciones civiles, policías y  ejército.

Es motivo de reflexión, lo que muchos no vivieron, pero que sí fueron testigos, no desde pronunciar discurso alguno de reivindicación, contestatario, subversivo, rebelde o de resistencia, tampoco, con  justificar el uso de la ‘violencia legal’ con el monopolio de las armas, la defensa y las ofensivas.

Es entendible que los códigos del derecho incluido el de justicia penal y la ‘justicia especial’, no son abstracciones únicamente de hechos y conductas punibles, el ejercicio jurídico es materia de garantía para que la no repetición, la verdad, la indemnización de las víctimas y la condena por los hechos violentos cometidos que restablezcan la democracia, así como un cambio de cómo la acción política no se vuelva a entender equivocadamente desde el uso de las armas.

El pasado sábado 25 de noviembre del 2017 con la presencia de periodistas, empresarios, académicos y miembros de las Naciones Unidas como observadores y garantes del proceso de paz, se visitó el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) Buenavista, ubicado en cercanías de la cabecera municipal de Mesetas en el departamento del Meta, Colombia.

El lugar fue adecuado para la construcción de edificaciones que disponen de vivienda y espacios comunes con materiales muy diferentes a los que están construidas las viviendas aledañas y de otras veredas próximas. Tienen servicios básicos como agua y electricidad, la comunicación de telefonía celular es insuficiente, las vías para la circulación dentro de lo construido y la movilidad para desplazarse a poblaciones cercanas es posible según las necesidades del lugar aunque para vehículos especiales como lo son los de doble tracción, es como se llega.

El Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación(ETCR) el área adecuada se diseñó para más de 500 personas y que según es uno de los más grandes del país, en el lugar hasta la fecha permanecen aproximado 253 excombatientes, los demás según están con las familias y trabajan en lugares cercanos que corresponden al espacio territorial.

Las actividades económicas que producen en la ETCR se dividen en avicultura, piscicultura, porcicultura, cultivos de yuca, plátano, frutales entre otros, la administración de las actividades es por medio de cooperativas además tienen proyectos de emprendimiento como turismo y ganadería extensiva a largo plazo.

Hasta el momento han recibido capacitación por parte del SENA con el apoyo del Consejo Nacional de Reincorporación y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Los cultivos así como las actividades productivas agropecuarias que desarrollan, la granja multipropósito tiene lugar en 17 hectáreas que están arrendadas por el Fondo Paz y como principal propósito buscan garantizar el autoabastecimiento.

Entre las exigencias incluyen el cumplimiento de los acuerdos, lo que se acordó en los diálogos entre el gobierno y los jefes de los excombatientes guerrilleros, principalmente tener propiedad de la tierra, el acceso como parte de la reforma rural que reclaman.

El asentamiento, es aislado de la cabecera municipal de Mesetas y está a más de una hora en carro, Villavicencio está 120 Km, entre tres y cuatro horas. Y desde Bogotá entre siete y más horas.

Se afirmaría que se caracteriza así como muchas más ETCR por depender de decisiones centrales y aún faltantes de contar con competencias propias que le permitan participar en las decisiones locales que sería lo más adecuado para sus pobladores.

La ausencia del Estado y el abandono son explicaciones que en términos de gobernabilidad, la calidad de vida y el bienestar son muy diferentes a las cabeceras y el resto de las ciudades capitales de departamento, aunque cuentan con servicios básicos, la presencia del Estado será como ellos lo continúen reconociendo, comiencen a gobernar en esos lugares, es decir, que la presencia Estatal dependerá de las iniciativas que puedan tener más allá de lo económico y lo que reclaman, que se  involucren mucho más en la toma de decisiones que comprende la jurisdicción político administrativa de los municipios aledaños, tributar, el uso de recursos públicos y cómo implementarían las políticas públicas que alcancen un mayor desarrollo social.

Las empresas y los emprendimientos que se propongan así como las cooperativas para la comercialización de productos deben estar registradas en la Cámara de Comercio y por voluntad propia, la representación de intereses comunes estar afiliados al gremio correspondiente según el sector productivo.

La reconstrucción del tejido social será como los excombatientes se comiencen a relacionar con las comunidades aledañas y los hechos de paz contribuyan a la convivencia incluyéndose en las decisiones que hacen y los proyectos económicos que emprendan.

Pasar de una situación como lo fue el conflicto armado a una situación de paz,  de confianza y de formación de capital social: capacidades y conocimiento que compartirían para lograr objetivos comunes en cuanto a trabajo y productividad económica, se reflejarían en el desarrollo social.

Las dinámicas económicas del libre mercado, el intercambio de productos, la ocupación del tiempo en el trabajo y las decisiones políticas locales establecerán un entorno muy distinto donde la resolución pacífica de conflictos, la justicia generará condiciones suficientes para que el Estado de Derecho, la democracia mantenga la paz, por lo tanto la negación de la violencia y de los intereses negativos que existieron como parte de la confrontación armada dependerá más a cambio de los lazos, los vínculos y las relaciones que se hacen desde lo local y desde un poder horizontal, evitando así que jefes, jerarquías y decisiones políticas centrales equivocadas causen un retorno a una realidad pasada traumática.

La justicia transicional, la Jurisdicción Especial para la Paz fue parte de lo acordado y a causa de los procesos democráticos se ha cambiado y ajustado a una realidad propia de un país en paz que todavía vive un conflicto armado junto con el crimen y los delitos  que afectan los designios y los propósitos, en donde los involucrados como víctimas exigirán un esclarecimiento de los hechos, la indemnización y condenas que priven de la libertad hasta donde sea posible y corresponda, sea lo justo, lo retributivo por lo causado y lo restaurativo que harán como parte del trabajo así como la distribución de la riqueza que generen; indemnizando y tributando.

A pesar que hay posturas que pretenden retornar a la confrontación armada, son mayores las oportunidades que encontraran en el corto plazo quienes se están oponiendo y quienes están a favor del proceso de paz.

El Estado Social de Derecho con la Constitución de 1991 permite que desde la política se formulen decisiones que garanticen derechos, se atienda de manera estatal necesidades básicas insatisfechas y que las iniciativas, los emprendimientos y las dinámicas económicas libres estén garantizadas para todos.

Mil Mi – 8
https://youtu.be/u7XKFIfr__g

Crónica fotográfica https://drive.google.com/drive/folders/1-6EzXeKblRt8KjQNsTVJf7adH2eoR6fc?usp=sharing


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