domingo, 28 de agosto de 2016

Climatológica Electoral y por la Defensa de los Partidos Políticos.

Cuando se habla del ‘clima electoral’ en la jerga de los ‘analistas políticos’ que hacen el esfuerzo de explicar hasta de opinar más que, lo que puede hacer un elector, es decir que lo están subestimando, así como esos ‘Youtubers’ menores de 40 que ahora presentan titulares de noticias y con juicios de valor evitando así cultivar lectores, eso es prueba de que ya pasó de moda leer la prensa y que es mejor leer las noticias de otros medios con los que juzga y hacen pullas, porque todo lo que dice ya fue noticia y no hay nada nuevo, excepto quienes no leen y se dan por enterados con eso. Tono que no es auténtico y sí muy parecido a ese momio y diletante ‘opinador’ del domingo, que sí debería tener más micrófono, al que prefiero leer y hasta no dejaré de comprar los dos únicos periódicos impresos y revista de circulación nacional por leer a quienes lo acompañarán por siempre.

En el clima electoral y no periodístico, el típico voto de opinión es mucho más pensante que el mal llamado ‘voto útil’, el voto que se monta al ‘carro del ganador’ según, el que vota por el que dice la ‘sondeocracía’ y el ‘analista’ que explica, y se convierte en ‘opinólogo’ sin darse cuenta. Porque la ‘encuestadocracia’ es más precisa por el diseño de la muestra que refleja más a la opinión pública, por eso éste tipo de voto, el del ‘ganador’ se debería definir así como ‘ganador’ y no como voto ‘útil’ porque el elector en éste caso que dicen los ‘analistas y la opinión de unos pocos’ aún no han hecho el razonamiento de cuál será el beneficio de elegirlos, que ojalá sea algo que tenga en cuenta la ‘Agenda Setting’ de los medios masivos, esperemos a ver qué tan personalistas serán o qué tanto así como ahora lo exige el mercado, transmiten para los gustos y preferencias personales, es decir noticias políticas personalizadas para las multitudes de espectadores a tiempo de las semanas y las sillas lectoras con razón pública. Entonces para hacer un análisis electoral se hace, leyendo todo lo que publican, antes, durante y después qué explicarán cómo se está presentando el clima del sistema de partidos político, los fenómenos en la esfera pública de cómo pueden ser las votaciones, las alianzas, qué tan atomizados están o fragmentados… Los partidos, los candidatos y las preferencias de los electores.

En estos momentos es imprescindible no hacerse la pregunta ¿La democracia funcionaría sin partidos políticos? Pensaría que no por la representación democrática porque se eligen personalismos políticos más que una organización con ideología que cuenta con una estructura en la que, una colectividad se coordina para agregar, articular, proponer, debatir y decidir con el ejercicio del poder legislativo y de gobierno, hasta la cooptación de las altas cortes aun con la organización electoral que en la constitución colombiana se entiende aparte de las tres ramas del poder, algo que hay que pensar. 

Las ideologías orientan las ideas del partido, la búsqueda de la coherencia y una ética propia que reflexiona sobre la actuación de quienes lo conforman teniendo en cuenta los más activos miembros, los electores que participan de los procesos y las consultas internas del partido. Las ideologías que se enmarcan en la república y los derechos que explican el Estado moderno en el que la democracia es un valor inherente en toda organización política que además reclaman los movimientos que se organizan fuera del sistema político hasta que sus reivindicaciones se convierten en programas políticos, obteniendo la personería jurídica con procesos institucionales para alcanzar a representar y tener el ejercicio de decidir.

Los tiempos han cambiado y con dificultad los medios ahora se referirán más a las masas por las tecnologías de la informática y la comunicación, algo que ha resaltado la libre expresión desde diferentes redes sociales en internet, pero además es una garantía de vivir en una sociedad pluralista, tolerante que respeta la dignidad, las diferencias y resuelve conflictos de forma pacífica. La subjetividad defiende intereses comunes en los que las agremiaciones, así como los sindicatos tienen una función en la que defienden políticas propias como las que se refieren a la economía y las libertades de mercado. La pobreza, el subdesarrollo, la desigualdad, las posibilidades de habitar y sobrevivir son deberes propios de quienes hacen las decisiones políticas que consideran y distinguen de la equidad, cómo superar condiciones desfavorecidas que históricamente han caracterizado a las ciudades y a las áreas rurales. 

La tercierización de servicios, las consultorías, las fundaciones, las organizaciones no gubernamentales… Han encontrado un lugar oportuno a causa de que los partidos son más organizaciones dedicadas a los procesos electorales. Los cargos de libre escogimiento y remoción o de ‘difícil nombramiento y fácil remoción’ tan deseados, entiéndase por ministerios, las secretarías, las entidades, los departamentos administrativos, las embajadas… Encuentran así como responder a las funciones propias sin los conflictos de intereses susceptibles que se forman como parte de la política y de quienes participan más como políticos con ánimo de lucro, hasta demostrarse la corrupción en sus actos por los deseos de poder y la falta de transparencia. La carrera administrativa será un servicio, dedicación profesional y especializada, en donde la terciarización de contratos que garanticen condiciones laborales, se complementa con la búsqueda de respuestas que proveen consultores y centros de pensamiento. El paradigma de Gobierno Abierto, la transparencia, las tecnologías de la informática, los datos abiertos, el uso de indicadores para el seguimiento, diagnóstico, formulación y evaluación de las políticas públicas, las rendiciones de cuentas, las declaraciones públicas de bienes, de renta... Es lo único con lo que se pueden evitar actuaciones deshonrosas y disuadir ante posibilidades de sobornos, apropiación indebida de recursos y ofrecen la posibilidad de licitaciones públicas con participación amplia, con experiencia y responsable. 

El problema de que aparezcan personalismos políticos, la recolección de firmas que soslayan la existencia de partidos, es la concentración de decisiones donde la delegación y el trabajo en equipo están subordinados a un líder que es el mismo nombre de una organización momentánea y coyuntural con el deseo de poder en ser elegido. Dificulta el análisis como la categorización a partir de ideas y valores predominantes como los que hacen la estructura de un partido característico de una república, porque todos los que quieren conformar una campaña con firmas y aparte de los partidos buscan lo mismo no lo que define un partido con quienes lo conforman, es aventajarse en la opinión pública como referente y ante los electorados que ya no creen en los partidos como consecuencias de que las actuaciones personales se relacionan en la comunicación política, las noticias con el logo del partido y no como actuaciones independientes, además la falta de comités éticos, veedurías que eviten la inscripción para una campaña electoral de candidatos que no lo merecen. Las posibilidades de representación de quienes recolectan firmas y se postulan aparte de un partido no es lo mismo porque se desentienden de una campaña legislativa, congreso, asambleas departamentales y concejo municipal. La agregación de ideas, propuestas y la gestión se supedita al líder que no es un partido. No es recomendable una campaña personalista porque la historia muestra cómo se han querido reelegir y hasta desfigurar el equilibrio de poderes. 

Se ha informado que para las elecciones presidenciales del 2018 en Colombia, son varios los candidatos que se postularán por medio de la recolección de firmas y ojalá que ninguno, que no se postule por un partido gane. Procedimiento que quedará prohibido por la Ley 1864 del 2017 que a partir del 2019 permitirá únicamente para las candidaturas a las alcaldías la recolección de firmas, que tampoco sería recomendable, sería mejor el procedimiento ¿Para conformar un partido? No una candidatura. Habrá que esperar a que no se demande o la Corte Constitucional derogue le ley. Claro está que, el partido que deje postular a alguien corrupto y deshonesto por no verificar antecedentes y permitir que en su nombre se haga campaña, se debe sancionar pero, eso no puede acabar con una organización que es más conveniente para la democracia así se deban ajustar más los partidos, para que se mantenga la república moderna y que sean más los estadistas que compitan organizadamente en equipo, no los populistas líderes y personalistas. 

Adendas 

El paramilitarismo sí debe ser prohibido, un delito así como la subversión según el Código Penal incluirse como delitos políticos, Título XVIII. Tampoco que utilice un discurso político de fondo, hacer uso de la combinación de todas las formas de lucha, así sean de izquierda o derecha es injustificable. El monopolio de las armas es del Estado, eso ya está en la constitución, incluso una reforma política (2009) anterior sanciona a todo político con vínculos de ese tipo ilegal. Puede quedar en leyes más explicitas lo de la prohibición, hasta constitucional, pero según como otros ya lo han demostrado es un problema económico en áreas donde bienes primarios se producen, el caso del petróleo y otros bienes ilegales que incluyen la minería, el narcotráfico…La apropiación indebida de tierras, las bonanzas, es o fue la causa de un conflicto armado que aún se manifiesta en forma de delincuencia. En el fondo de todo lugar donde hay presencia paramilitar y guerrillera, incluyendo la delincuencia organizada hay un ‘fracaso de nación’ y de Estado, un problema que es más económico que político y legal. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario