Cómo proponer con democracia la paz y no la violencia.
La constitución política de un Estado, es el manual de instrucciones así como la jurisprudencia constitucional explica cómo funciona. Es la típica recomendación cuando se adquiere un nuevo aparato, leer las instrucciones. Si el Estado se compara con una máquina, la similitud como muchos lo han dicho sería porque son un sistema, funcionan y tienen mecanismos. Con un manual de instrucciones además, sirve para diagnosticar cuando el mecanismo presenta una falla o se está haciendo mal uso, por ignorancia.
El Estado, la institución política de gobierno, legislación y justicia, según afirman que se puede entender como una “caja negra”, otros dicen que es una "caja de hierro”. La “caja negra” desde la teoría de sistemas que otros han expuesto, son diferentes procesos con funciones que responden a las necesidades de la población, en un Estado Social de Derecho ejemplo, una Acción de Cumplimiento porque exige que se preste un servicio básico; saneamiento, salud, educación... La metáfora de la “caja negra” desde el enfoque sistémico se explica porque la respuesta es debida a una demanda o reclamo social que es un “input”. “Output” la respuesta a la demanda o reclamo social, que finalmente se preste un servicio.
Los conflictos afirman muchos, así existan otras definiciones, hay una definición que explica cuando dos o más personas quieren algo, igual, diferente… Cuando muchos no pueden satisfacer sus intereses, solucionar sus problemas y necesidades básicas. El conflicto armado se puede entender más allá de la ideología, los recursos económicos, los que producen bonanza y altas rentas son motivo de disputa.
Desde lo ideológico, se supone que hacen uso de las armas porque no se garantiza la prestación de servicios básicos, ejemplo que otros vivan en desigualdad como ellos. Pero mecanismos como los que contiene la Constitución Política de 1991; la Tutela, las Acciones de Cumplimiento, las Acciones Populares hacen que la reivindicación social no necesariamente se tenga que organizar, movilizar y armar. El Estado en el caso del narcotráfico lo enfrenta destruyéndolo como propone el gobierno, con la minería la regulación y sanción como castigo al que no tiene una autorización y buenas prácticas.
“El no, es un sí para mejorar acuerdo” supone un ciudadano del plebiscito para acordar la paz, que probablemente votará por el no. “El sí, es un no para mejorar el acuerdo” especulan otros.
En este caso parece que la paz es una iniciativa de gobierno, aunque el legislativo ha aprobado el “marco jurídico para la paz”, “la ley de orden público”, la “Corte Constitucional” ya aprobó el plebiscito.
El gobierno, de Uribe y de Santos propusieron dos bifurcaciones históricas que se decidieron en elecciones, el primer periodo de Uribe y el segundo periodo presidencial de Santos. Enfrentar las partes armadas, las guerrillas, como lo propone Uribe “Seguridad Democrática” o la “paz” de Santos, negociar y acordar, según cómo cada uno define desde sus ideas principales los respectivos programas de gobierno. Simples o complejos, según el juicio de valor que cada quién quiera considerar, los discursos de ambos se podrían sintetizar así, confrontación armada y paz negociada.
Las muestras que hacen las firmas encuestadoras con el margen de error, los coeficientes de variación… Pueden ser el reflejo de lo que la población aprueba o no, incluso es posible interpretar algún nivel de legitimidad de un gobierno, de un líder popular. Así como otra muestra de medición puede ser la movilización, en este caso cuántos tienen la camisa negra o blanca con el significado qué cada una tiene y que también el líder identifica quiénes se comprometen o simplemente son simpatizantes de su persuasión.
El voto por “La Paz Simbólica” es semiótico y todo depende cómo lo interpreten quiénes piensan votar o abstenerse. Porque la definición de paz, violencia y conflicto armado colombiano tiene un significado en la comunicación y la política, quién tiene el poder electoral y mediático.
La polarización que según presenta el sistema político, tanto por unos que dicen sí y otros no, la paz o la violencia, no es por causa de los “ideólogos del plebiscito” sean santistas o uribistas ambos participan teniendo en cuenta los abstencionistas. Las opiniones desinformadas así lo creen. La polarización es por la idea que tiene el gobierno de Santos y Uribe de la paz y el conflicto armado, no por participar. Es cómo se soluciona el problema que ellos definen, es más puede ser la definición de conflicto armado, incluyendo las partes más violentas y sus ideologías, si es qué tienen valores y creen en algo; los paramilitares, las bandas emergentes y las mismas guerrillas, todos terroristas desde lo que justifica sus acciones violentas, lo guererrista de su discurso que se interpreta y que no coincide con la constitución.
¿Cómo solucionar el conflicto? ¿Qué propone la ciudadanía? Los partidos y muchos simpatizantes son presidencialistas porque el Congreso no tuvo la iniciativa, tampoco la Corte Constitucional declaró exequible o inexequible algún plan de gobierno anterior, que garantice el derecho “inocuo” de la paz.
La Ley 134 de 1994 contiene la diferencia entre lo que es un plebiscito y un referendo. Un referendo es una convocatoria en la que el electorado aprueba o rechaza un proyecto, norma jurídica, que mediante un acto igual se puede derogar proyecto, ley o norma vigente. Proyecto como lo puede ser un acuerdo municipal y distrital, norma jurídica como una ley del congreso. El plebiscito no es una convocatoria únicamente, es un pronunciamiento que además lo convoca el presidente, en el caso del referendo es un comité de firmas los que convocan para que lo apruebe el congreso y así después hacer la votación en la que participa el electorado. El plebiscito lo convoca el presidente con sus ministros y la aprobación no es la misma, no tiene en este caso competencia en el congreso, es de un proyecto que quiere hacer el gobierno, como puede ser la iniciativa simbólica de la paz, negociarla y acordarla, cómo se interpreta y creen qué es, de acuerdo con la percepción que cada quién tiene.
Entonces primero debió el presidente convocar para que un plebiscito aprobara su iniciativa, también como muchos saben, iniciativa de su hermano y medios de comunicación, para que así no fuera al principio un encuentro secreto entre los comandantes guerrilleros y el ex director de un medio de comunicación, el hermano del presidente.
Con un plebiscito, al principio, después de que Santos fue elegido con votos Uribistas haberlo propuesto de inmediato para que la ciudadanía aprobara iniciar “conversaciones” después “el diálogo” y ahora una aprobación a lo que paradójicamente aún no han acordado. Primero haber hecho un plebiscito, aprobado, empezar las negociaciones que ellos han definido, que no se definieron primero con la ciudadanía en un plebiscito y así lo que se acuerde entonces un referendo, después de las negociaciones y los acuerdos.
Si es entendible la diferencia que contiene la Ley 134 de 1994 sobre un plebiscito y un referendo, lo que instruye cómo puede ser la participación democrática en el caso de la idea de "La Paz Simbólica" que propone el Presidente 2010 - 2018.
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