En el pasado
plebiscito, que no aprobó los acuerdos con las FARC, según los resultados el
64% del censo electoral se abstuvo, los que participaron, el NO ganó por 50,2%
y los que votaron SÍ fue el 49,0%. Muchas de las empresas que hacen encuestas
predijeron que el SÍ ganaría, posiblemente por no ser una muestra
representativa que tienen en cuenta las áreas rurales, las ciudades intermedias
y únicamente las capitales de departamento en algunos casos, los resultados no
reflejaron lo que votó la mayoría que participó. La legitimidad de las
encuestas, ‘sondeocracia’. La legitimidad legal que teoriza Max Weber, en el caso de la
‘sondeocracia’, pensaría que se entiende más desde lo tradicional y en algunas
preguntas desde lo carismático, hasta que no se regulen cómo deben ser las muestras,
algo así como una superintendencia que regule la actividad comercial y
establezca como deberían ser las muestras representativas, cuántas encuestas
deben ser para que sean un reflejo de un ‘universo’, de una población, si es
así con la confiabilidad de las encuestas se podría hablar que hacen parte de
la legitimidad racional y legal que menciona Max Weber. Lo mismo sería para
conocer la percepción, la aprobación y la opinión de los encuestados entre
otras encuestas de mercado.
Sorprende
que una reforma política y electoral que se propuso no tiene en cuenta aún,
porque no se han terminado las recomendaciones que tendrá la Misión Electoral
Especial, se presentara a la opinión pública y por expertos escritores, saber
qué pensaban al respecto, pues todos los que leo con atención, lo que escriben
entre otros días el domingo y en piyama por la mañana leyendo hasta donde me
alcanza, algunos manifestaron una desaprobación, mientras que la Misión
Electoral aún no se pronuncia con una conclusión definitiva, se conocerán después
del 24 de marzo del 2017 qué cambios deberán hacerse. Informes periodísticos
decían que la misión además de reunirse con expertos también está teniendo en
cuenta lo que proponen los partidos. La misión tiene el propósito que se logre
mayor autonomía y transparencia en el sistema electoral colombiano, una
democracia más profunda, dicen que no es viable cómo funcionan las
instituciones en el sistema político y electoral, aunque no definen un problema
o los problemas específicos que puede tener el sistema, incluso el de partidos,
no recuren a la ‘sondeocracia’ para saber qué piensa el ciudadano con derechos
políticos, el encuestado, a partir de preguntas saber qué problemas
identifica, incluyendo entrevistas a senadores entre otros como los que
escriben el domingo, sería una consultoría muy oportuna y hasta necesaria para
saber qué más piensan, según los problemas en Colombia del sistema electoral y
político están sobre diagnosticados, pero será qué coincidirán todos con una
muestra bien hecha para saber si son los mismos problemas que tiene el sistema
político y electoral colombiano.
La misión
y quienes la componen, la reforma que presentó el Ministro del Interior es para
ellos un proyecto aparte, es oportuno para generar debate pero no es una
iniciativa propia de la misión, que únicamente por la coyuntura elaborará unas
recomendaciones. No tendrán carácter vinculante y será una propuesta que el
congreso debata por lo tanto podría entrar en el ‘Fast Track’, si define un
problema propio del conflicto armado, que tiene consecuencias en el sistema
político y electoral. Muchos dicen que el Consejo Nacional Electoral se debe
reformar, convertirse en un tribunal contencioso y que asuma funciones del
Consejo de Estado, y que el escogimiento del magistrado que dirija la entidad
de justicia electoral debe ser escogido por concurso de méritos, pero la
conformación que tiene el Consejo en la organización electoral dejaría de ser representativo
por los partidos con personería jurídica que lo conforman y dejaría de ser una
autoridad, de mantenerse cuáles sería las funciones, podrían ser politólogos
los que participen en el concurso de méritos así como los abogados. Lo
preocupante es que, ni los grupos armados con discurso político no pudieron
definir cuáles son los problemas de la democracia, tampoco los negociadores
durante los diálogos, los expertos así como los que opinan, entre todos sabremos
cuál es el problema a reformar.
El Ministerio
del Interior quien lideró la propuesta de reformar, como “novedad” decía que se
debían usar las redes sociales para ejercer la democracia lo cual incrementaría
la participación, al parecer desconociendo lo que es Gobierno en Línea y
Gobierno Abierto, que aluden al uso de las Tecnologías de la Informática y las
Telecomunicaciones, la Transparencia, la Colaboración y la Participación. Las
redes sociales de las entidades, se podría decir que el uso que hacen los
partidos, hasta los mismos políticos son parte del Gobierno en Línea y Abierto.
En
algunos países a diferencia de Colombia existe la figura del Jefe de Estado y Jefe
de Gobierno, las funciones son diferentes mientras que el segundo se dedica a
asuntos administrativos, de decisiones, funciones y recursos, el primero a las
relaciones internacionales y la fuerza pública. El primer ministro que es
elegido por un sistema distinto al bicameral y de congreso, parlamentario
podría funcionar también. El cargo de Vicepresidente aparte de ser un posible
remplazo del presidente, apoyarlo o hacer parte de la campaña electoral, es
pensar más qué funciones deberían hacer, debería tener funciones específicas y
obligatorias, diferentes a las que hace el ‘presidente’. El designado
presidencial, podría ser cualquier ministro o cuáles no. En la pasada reforma
al sistema electoral en la que se derogó la reelección, después de las
elecciones del 2018 quienes pierdan en las alcaldías, en las gobernaciones y en
las elecciones presidenciales, queden de segunda, podrán ocupar una curul en la
corporación respectiva, concejo, asamblea departamental, congreso.
Es
necesario que se conozcan resultados de planes de desarrollo, análisis y
evaluaciones para saber si es necesario ampliar el periodo de ejecución, porque
lo que se escoge - más allá – de un candidato o partido es lo que será ley
pública, social y económica, un Plan de Desarrollo. Es suficiente el tiempo,
pero son suficiente los resultados, cuánto se cumplió. Hablar de reelección me
recuerda una anécdota, después de revisada la literatura Obdulista, ideología y
epistemología Uribista, sus libros, le escribí un mensaje, en una red social,
al pensador del puro centro que las reelecciones de cualquier cargo público
deberían ser por resultados evidentes y no por puro Golpe de Opinión, con metodologías
que a partir de un consenso que decidieran cuáles servirían para evaluar y
saber de resultados que aprobaran cualquier candidatura a una reelección. Lo que me hace recordar
de un curso que tuve de estadística básica en el que una persona se retiró
porque no era cuantitativo, es más de eso no me volvió hablar.
Las
listas cerradas, no al voto preferente, votar por un partido, podrían
fortalecer la participación al interior de los partidos, se podría decir que
trasladarían dinámicas propias de periodos electorales a procesos electorales
en los partidos, pero eso incentivaría a qué los ciudadanos participen más en
los partidos, se afilien más, promueve en verdad la democracia o aumentaría el
voto en blanco. Se pensaría mejor en la formación democrática que incluirlos
para ocupar altos cargos públicos, es decir participación interna en los
partidos con cargos adecuados para sus responsabilidades y toma de decisión
para menores de 18, 25 y 33 años.
El Estado
al financiar las campañas políticas, el 100% sería igual para todos los
candidatos, ninguno tiene más gastos y costos en los periodos electorales, el
mismo número de volantes, afiches, camisas en fin, entonces debería contratar y pagar directamente, sin intermediación a los
encargados también del transporte, del sonido, las tarimas… El Estado hace el
presupuesto y paga todo, no entrega dinero, hasta el refrigerio. Las donaciones,
la financiación privada sería de la democracia y el proceso electoral, es decir
se hace un fondo para los que donen, y la financiación sea para todas las
campañas que se postulan, todos reciben lo mismo lo único que cambiaría sería
el personaje de la foto, los colores y logo del partido, es más que hasta el
volante me sirva de cupón para ir a un restaurante o comprar algo - que mala
idea -. Según hay quienes afirman que los candidatos y partidos que invierten
más en unas elecciones y ganan, no están compitiendo en igualdad de términos,
porque depende de quién pone más plata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario