La premisa – todo lo que es noticia no es un chisme, porque tiene un interés público
– puede servir para explicar un dilema que tiene un director de un medio y que
puede ser el criterio para hacer pública o no una información. La ética de los
periodistas, en este caso, pienso es la reflexión de cómo se hace público algo que es de interés general
y que por su oficio, sí responde a una necesidad de información social. La
diferencia entre un chisme y una noticia, algo que se confunde, chismes que se
vuelven noticia, noticias que son chismes, es quién lo hace público y cómo lo
dirigen a las audiencias, pues en su mayoría son las que juzgan los contenidos
de la información, quiénes los hacen públicos y que se convierte en opinión
pública.
Alguna vez se
publicó que un exdirector de la policía, en Colombia, tenía vínculos o fue
dueño de un burdel. También que el “Defensor del Pueblo” renunció a su trabajo porque se mostró cómo un acosador “el acosador del pueblo” ¡ Qué tal esto ! Sin
que se conozca la investigación que hace la Procuraduría y un juzgado, porque
al parecer se piensa que son entidades corruptas y ineficientes, el periodismo asume una responsabilidad en hacer público lo que creé que se debe juzgar “Veredicto” –es increíble que un programa de opinión funcione como un juzgado y la gente lo vea, "Casos de la Vida Real", "Usted Qué Haría?", lo que transmitía la "perubolica" de los 90's "Laura en América".
Sin que termine un proceso judicial, pero sí las noticias con su sección de farándula, renuncian por el escando que hace el
chisme ¡ Renuncian durante los comerciales ! Más no en la noticia, porque sería noticia y no un chisme lo que se juzgó y son los que
hacen pública a los periodistas la información. Lo anterior muestra el poder
que tienen los periodistas de imponer una agenda y los debates públicos que causan
las noticias, eso también dice mucho que los periodistas estén en el poder público, en el Estado. – Vicky Dávila y Claudia Gurisatti se merecen la oficina de prensa de la Casa de Nariño, claro sí Alvaro Uribe vuelve a ser presidente –, "En su gobierno" ¿Cuántos directores de noticieros fueron embajadores? “¿A
usted le parece que divulgar ese vídeo es buen periodismo?”. “Quedé como la
mayonesa del sanduche: todo el mundo sabe que está ahí, pero nadie la ve”. El otro
lado, es en cuál de las páginas se
pública la información, quién la va opinar, cómo se coordinan los periodistas –qué tal sí Roberto Pombo se sienta en la silla de Fidel Cano y El Espectador
dirige el Tiempo, cómo Pombo dirigiría El Espectador, el contenido no cambiaría
en nada–. Si la Negra Candela o mejor
Poncho Rentería publican las noticias, qué tal el escándalo.
La verdad periodística
no depende de quienes la ejerce, es en lo público que se hace y que es un valor
social, por lo tanto la vocación y la virtud del periodismo, pienso está en cómo
administra la información y como la gestiona para hacerla pública y todo el
proceso que se necesita para que las tendencias de la audiencia recepten el mensaje, se entere, además cómo la juzga y cómo valora la comunicación. Los chismes
siempre se han definido en lo público como mentiras o rumores que preocupan el
qué dirán y esa búsqueda de reconocimiento.
Cuando los
chismes son noticias la morbosidad y el desprestigio es la atención de las audiencias,
por eso existen periodistas con su audiencia que se califican de amarillistas que según “ es la comunicación que muestra las circunstancias que
caracterizan los eventos más no, el hecho como tal”. Qué se deben controlar las
audiencias para así saber cuál puede ser el efecto de las noticias, eso se denomina
manipulación. Pero si pienso que se debe controlar la información que reciben,
que obtienen y reflexionar si se debe hacer pública o no ¿ Qué es, un chisme?
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