En tiempos de la antigua Grecia según cuentan
que la acción política “hacer uso razonado de la palabra” era propia de quienes
eran políticos, para los griegos como Aristóteles además de afirmar algo así –a modo de paráfrasis como menciona
en uno de sus libros- también dice que “los jóvenes ni los adolescentes están preparados para
la política porque son más pasionales que racionales” también era la acción
política algo que hacían sin estipendio alguno, según eran personas mayores
casi que pensionadas las que hacían parte de diálogos y de los asuntos que se
discutían en el ágora, los jóvenes y los adolescentes además de asistir algunos
al liceo fueron parte de la infantería, la caballería o la marina del entonces.
Recibir algo a cambio en la antigua Grecia no
es igual que trabajar para recibir dinero a cambio de lo que se hace, los
esclavos del entonces, personas
capturadas de ejércitos contrarios o extranjeros que realizaban los oficios
varios, mantenían a la sociedad con todo lo necesario, no recibían nada, además la enseñanza como la política no tenía
la intención de quien la ejercía que a cambio le pagaran o tuviera un precio,
pero aún así recibían todos los beneficios que por derecho la sociedad les podía
ofrecer y que estaban disponibles. Como en aquel entonces no existía algo como “twitter”
para quienes se dedican a la política o filosofía, la búsqueda de la verdad, el diálogo, la disertación, discursos claros,
esos “trinos” por esos tiempos podrían parecer de algunos que les gusta llamar
la atención en la esfera política y pública como algo demagogos o en el peor de
los casos serían sofistas, es más demasiado pasionales cuando parece que no
hacen un uso “razonado de sus palabras”, igual muchos lo hacen para quedar
elegidos en las elecciones, defenderse si existe sospecha de corrupción en sus
actos o denunciarlos, mostrar supuestos proyectos políticos, sus intenciones y
al ser elegidos cobrar a tiempo sus honorarios como concejales o recibir el
pago para algún cargo uninominal.
Es escandaloso para algunos y para muchos
periodistas saber cuánto se puede ganar alguien por contratar con el Estado,
cuánto pueden ser sus ingresos y que no tienen consideración con lo que “ganan”
en comparación con los ingresos de un colombiano que depende únicamente de un
salario mínimo, porque no todos los que ganan un mínimo pueden contratar o
financiar campañas políticas. La comparación con la política de la Grecia
antigua y los políticos de ahora
demuestra que en la mayoría la acción
política está motivada por lo que se gana, sin que se demuestre aún que la
popularidad tiene un precio o puede representar un ingreso, si puede ser un
factor para ganar unas elecciones, por lo tanto se reduce a que los motivos de
la acción política se reflejan en las posibilidades de ser elegido en unas
elecciones para que se paguen a tiempo los honorarios y que tengan más
posibilidades si “soy amigo” o mejor “el cliente” del político para obtener
contratación con el Estado.
El ostracismo
es posible si imperan valores
políticos en los ciudadanos que con su participación regularían conductas de
los políticos y serían materia de juicio para que no representen en una
democracia, que no sean elegidos. La política como dar a cada quien lo que le
corresponde o lo que se merece, la búsqueda de la justicia como pensó Sócrates
no es posible cuando hay políticos que quieren hacer justicia por su cuenta,
hacer bien a los “amigos” y mal a los “enemigos”, obedecer al más fuerte. "La ética política es para los filósofos" -
según dice el experto no marketing, sí en rumorología política- pero no existen
filósofos que se puedan dedicar a hacer política en un mismo tiempo, la acción
política es contraria a la acción contemplativa entonces la disyuntiva entre
ambas acciones hace que no sea posible practicarlas simultáneamente, según
dicen, pero sí que antes de la acción política se pueda pensar y después
reflexionar, algo necesario, no se puede cree profesor filósofo o decir cosas filosóficas
cuando en verdad él lo que hace es política.
Es una idea más bien antigua y clásica que
quiénes hacían parte de la política eran probos, los mejores por sus virtudes, como tenían todo
lo suficiente “eran felices”, por eso eran personas mayores que habían logrado
lo suficiente durante su vida para ejercer libremente el ejercicio político con
independencia, principio que según hace
tanta falta en el ejercicio periodístico por estos tiempos tan remotos de los
antiguos pero que se dicen modernos. Es notable como muchos dicen que son
políticos pero también aseguran que fueron periodistas, como si el ejercicio de
la política ahora fuera de más excelencia que el periodismo, donde se pueden cometer toda clase de actos corruptos, algunos
que no se informan, pero muestran la falta de independencia en ambas vocaciones
por las relaciones que hacen entre los dueños, los directores de medios,
periodistas y los políticos que desprecian el periodismo porque
pueden ganar más haciendo política o buen periodismo porque hay un contrato con
el medio. Sin que sea motivo de saber cómo era la comunicación social en la
antigüedad o saber sus antecedentes, quiénes eran los cronistas y como contaban
los hechos, existe ahora una preocupación en que la política, que algunos
aspectos fueran como en la antigua Grecia que para algunos sería ideal.
***
Salirse del protocolo cuando todos visten de
corbata y zapatos para ser simpático porque se viste con tenis, es un vanidoso de
mal gusto, es como si un invitado en una cena comiera algunos alimentos con las
manos cuando todos comen con cubiertos, para que lo miren y sea noticia, pues
no se necesita hablar otros idiomas o tener títulos para hacer algo así, pero
si para llamar la atención.
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