jueves, 12 de febrero de 2015

En Aquel Entonces

En tiempos de la antigua Grecia según cuentan que la acción política “hacer uso razonado de la palabra” era propia de quienes eran políticos, para los griegos como Aristóteles además de afirmar  algo así –a modo de paráfrasis como menciona en uno de sus libros- también dice que  “los jóvenes ni los adolescentes están preparados para la política porque son más pasionales que racionales” también era la acción política algo que hacían sin estipendio alguno, según eran personas mayores casi que pensionadas las que hacían parte de diálogos y de los asuntos que se discutían en el ágora, los jóvenes y los adolescentes además de asistir algunos al liceo fueron parte de la infantería, la caballería o la marina del entonces.    

Recibir algo a cambio en la antigua Grecia no es igual que trabajar para recibir dinero a cambio de lo que se hace, los esclavos del entonces,  personas capturadas de ejércitos contrarios o extranjeros que realizaban los oficios varios, mantenían a la sociedad con todo lo necesario, no recibían nada, además la enseñanza como la política no tenía la intención de quien la ejercía que a cambio le pagaran o tuviera un precio, pero aún así recibían todos los beneficios que por derecho la sociedad les podía ofrecer y que estaban disponibles. Como en aquel entonces no existía algo como “twitter” para quienes se dedican a la política o filosofía, la  búsqueda de la verdad,  el diálogo, la disertación, discursos claros, esos “trinos” por esos tiempos podrían parecer de algunos que les gusta llamar la atención en la esfera política y pública como algo demagogos o en el peor de los casos serían sofistas, es más demasiado pasionales cuando parece que no hacen un uso “razonado de sus palabras”, igual muchos lo hacen para quedar elegidos en las elecciones, defenderse si existe sospecha de corrupción en sus actos o denunciarlos, mostrar supuestos proyectos políticos, sus intenciones y al ser elegidos cobrar a tiempo sus honorarios como concejales o recibir el pago para algún cargo uninominal.

Es escandaloso para algunos y para muchos periodistas saber cuánto se puede ganar alguien por contratar con el Estado, cuánto pueden ser sus ingresos y que no tienen consideración con lo que “ganan” en comparación con los ingresos de un colombiano que depende únicamente de un salario mínimo, porque no todos los que ganan un mínimo pueden contratar o financiar campañas políticas. La comparación con la política de la Grecia antigua y  los políticos de ahora demuestra que en la  mayoría la acción política está motivada por lo que se gana, sin que se demuestre aún que la popularidad tiene un precio o puede representar un ingreso, si puede ser un factor para ganar unas elecciones, por lo tanto se reduce a que los motivos de la acción política se reflejan en las posibilidades de ser elegido en unas elecciones para que se paguen a tiempo los honorarios y que tengan más posibilidades si “soy amigo” o mejor “el cliente” del político para obtener contratación con el Estado.

El ostracismo  es posible si  imperan valores políticos en los ciudadanos que con su participación regularían conductas de los políticos y serían materia de juicio para que no representen en una democracia, que no sean elegidos. La política como dar a cada quien lo que le corresponde o lo que se merece, la búsqueda de la justicia como pensó Sócrates no es posible cuando hay políticos que quieren hacer justicia por su cuenta, hacer bien a los “amigos” y mal a los “enemigos”, obedecer al más fuerte.  "La ética política es para los filósofos" - según dice el experto no marketing, sí en rumorología política- pero no existen filósofos que se puedan dedicar a hacer política en un mismo tiempo, la acción política es contraria a la acción contemplativa entonces la disyuntiva entre ambas acciones hace que no sea posible practicarlas simultáneamente, según dicen, pero sí que antes de la acción política se pueda pensar y después reflexionar, algo necesario, no se puede cree profesor filósofo o decir cosas filosóficas cuando en verdad él lo que hace es política.          

Es una idea más bien antigua y clásica que quiénes hacían parte de la política eran probos, los mejores por sus virtudes, como tenían todo lo suficiente “eran felices”, por eso eran personas mayores que habían logrado lo suficiente durante su vida para ejercer libremente el ejercicio político con independencia, principio que según hace tanta falta en el ejercicio periodístico por estos tiempos tan remotos de los antiguos pero que se dicen modernos. Es notable como muchos dicen que son políticos pero también aseguran que fueron periodistas, como si el ejercicio de la política ahora fuera de más excelencia que el periodismo, donde se pueden cometer toda clase de actos corruptos, algunos que no se informan, pero muestran la falta de independencia en ambas vocaciones por las relaciones que hacen entre los dueños, los directores de medios, periodistas y los políticos que desprecian el periodismo porque pueden ganar más haciendo política o buen periodismo porque hay un contrato con el medio. Sin que sea motivo de saber cómo era la comunicación social en la antigüedad o saber sus antecedentes, quiénes eran los cronistas y como contaban los hechos, existe ahora una preocupación en que la política, que algunos aspectos fueran como en la antigua Grecia que para algunos sería ideal.

***

Salirse del protocolo cuando todos visten de corbata y zapatos para ser simpático porque se viste con tenis, es un vanidoso de mal gusto, es como si un invitado en una cena comiera algunos alimentos con las manos cuando todos comen con cubiertos, para que lo miren y sea noticia, pues no se necesita hablar otros idiomas o tener títulos para hacer algo así, pero si para llamar la atención.                                      

No hay comentarios:

Publicar un comentario