Elegir vivir al parecer no depende del
individuo, el nacimiento que es el resultado de una relación sexual entre un
hombre y una mujer es una decisión de ambos, casos como la inseminación
artificial son la excepción, pero quién decidió depositar en un banco de
esperma y ser escogido para fecundar una mujer en in-vitro no es prueba que
quién nacerá decidió nacer o en verdad era su deseo. Nadie decide si quiere
vivir, tampoco existe prueba científica
de que antes de la fecundación elegimos una familia, una sociedad y vivir en
una realidad así, la adopción tampoco depende de quién será adoptado, es
elegido por otros para pertenecer a una “familia”.
La discusión de la adopción por parte de
parejas del mismo sexo, el deseo que tienen por adoptar algunas, es una
discusión “familiar” el artículo 42 de la Constitución Política de Colombia afirma que es el núcleo
fundamental de la sociedad y que su conformación es por parte de un hombre y
una mujer, la ley 1098 de 2006 en el artículo 61 dice que “la adopción es, principalmente y por excelencia, una medida de
protección a través de la cual, bajo la suprema vigilancia del Estado, se
establece de manera irrevocable, la relación paterno –filial entre personas que
no la tiene por naturaleza”. El Artículo 64 en el numeral primero menciona
que “el adoptante y adoptivo adquieren,
por la adopción, los derechos y obligaciones de padre o madre e hijo”. El
artículo 44 de la Constitución Política dice que es un derecho fundamental de
los niños “tener una familia” entre otros derechos que menciona.
Sin que la jurisprudencia civil mencione algo
al respecto, las parejas homosexuales no se definen como una familia, la Ley
979 del 2005 que menciona sobre las uniones maritales de hecho, no especifica
si son o hacen una. Si el niño o adolecente que será adoptado tuviera la
libertad de decidir ¿Elegiría una pareja homosexual? Hablar de libertad en un
caso así según no es posible porque el individuo tiene plenos derechos que se
deben garantizar a partir de la mayoría de edad, cuando se convierte en
ciudadano, antes tiene una custodia,
unos acudientes como lo son su padre y su madre, tienen derecho a una
familia quien es la responsable de todo
lo que hacen. La libertad de elegir cómo
vivir, si quiere tener hijos o no, volverse homosexual, no la decide en la infancia
y la adolescencia al parecer, tiene más responsabilidad cuando es adulto y es
cuando podría decir qué quiere hacer.
-Detención de menores se incrementó en un 200 por ciento-
titula una noticia de noviembre del 2014. Sin oportunidades diferentes a la
delincuencia y el crimen, muchos niños, adolecentes no tienen una custodia y
acudientes, un ejemplo responsable, una educación digna que los convierta en
ciudadanos capaces de vivir en libertad ¿Si así son en la infancia y
adolescencia se supone cómo serán en la adultez?
Algunas cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
en el 2014 dicen que “una de cada cinco adolescente está o ha estado embarazada” “desde el año 2008 hasta el 2013 han nacido cada año en promedio
159.656 niñas y niños de madres entre 10 y 19 años” embarazos no deseados. Causa
preocupación cuando no hay una familia conformada, madres que no tiene
responsabilidad y niños que nacen sin querer, además tampoco tendrán
garantizado el estudio, una de las becas
que regala el gobierno y la posibilidad de tener su primer empleo. Si el Estado
no responde, la responsabilidad es de la madre del niño o niña porque es la que
decidió y es la que lo tiene sin que especifiquen las cifras de los padres
irresponsables y la edad que tienen en un caso así. Una situación como la que
se describe puede ser resuelta a partir de la adopción, cuando no se recurre al
aborto, pero puede ser la causa que exista el reclamo por parte de
parejas del mismo sexo que quieren parecer una “familia” cuando existen niños
que merecen tener una pero que no eligieron nacer en una situación así. Si no
existieran niños a quienes deben garantizarle el derecho a una familia, porque la
tendrían, la adopción no sería un problema jurídico con los homosexuales, no
tendrían a quién adoptar.
El debate de la adopción no puede entenderse como un derecho
que tienen las parejas del mismo sexo, es si son una familia y por qué
conforman una familia, qué necesitan para conformar una, si es qué quieren y
suponen qué pueden ser una, así sea un
hombre querer ser una mamá y una mamá ser como un papá no únicamente en los
rasgos sentimentales y afectivos.
Así
como nadie decidió vivir en un mundo como lo es en el que se debate algo que
es más un deseo que un derecho que tienen los homosexuales, si es una decisión
política la que debe evitar que nazcan en un mundo en el que la familia en
algunos casos no la tienen y donde los niños tengan sus derechos fundamentales
garantizados por parte de un Estado “paternalista” y unos gobernantes
responsables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario