La seguridad como un tema que no puede ser imprescindible en el discurso y en la formulación de políticas públicas, hace que todo ciudadano que se siente en riesgo latente o vivió una situación insegura, preste atención a las noticias, a las cifras y posibles propuestas para afrontar el problema, aunque muchos dicen que la seguridad, la inexistencia o menores niveles de inseguridad no depende de un debate, ni tampoco de un líder que dice que se necesita de la “seguridad democrática”; quizás se entienda mal si se indulta, amnistía para la participación política y electoral de los actores que causan crimen, delito y corrupción, su inclusión en la formulación de una política de seguridad ciudadana - a ver si cambian con ese cuento de la supuesta "seguridad democrática" -. El tema de la seguridad, cuando existe inseguridad y corrupción causa un efecto en que se sienten los ciudadanos en un estado de incertidumbre, por lo tanto si es alta la cifra de delitos, crimen y corrupción, será mayor su preocupación, algo evidente más cuando todos creen que se afectan de una situación así.
El control político debe ser igual a como se debe controlar la seguridad, que se mantenga el orden, si no es así la libertad se restringirá porque no se puede salir a la calle, la propiedad privada estará en riesgo, las pertenencias que obtienen los ciudadanos del común por un trabajo honrado y su dinero para pagar el cobro de tributos - pagarlos a tiempo es obligatorio - pero su apropiación indebida por funcionarios públicos elegidos democráticamente y contratistas causa que la libertad se restrinja porque no fueron libres quienes los escogieron en lo que quisieron que fuera su gestión, como gerentes de lo público.
La falta de control y disciplina en las Juntas Administradoras Locales, lo cual puede ser la causa de la inseguridad que se presenta porque se descuida el tema, si alguien le da por decir y cuenta que la asistencia de todos los ediles no es al mismo tiempo muchas veces, que debaten con una grabación en algunas ocasiones y hacen sus ponencias para ser grabadas, que no cumplen con horarios fijos, pero que la grabación de audio parece que todos estuvieran al mismo tiempo, que hasta trabajan los domingos, todo para que se paguen a tiempo sus honorarios, es algo que no es únicamente para indignarse, además el reflejo de la falta de resolución y atención a problemas sociales como lo es la inseguridad, la informalidad y los habitantes de calle.
Se hace necesario que Representantes a la Cámara por el Distrito Capital revisen de nuevo el Estatuto Orgánico de Bogotá, una vez más el Decreto Ley 1421 de 1993, Título V Descentralización Territorial, Capítulo II Juntas Administradoras, Artículo 65; que para ser edil que sea una edad mínima, algo que no menciona el artículo, 25 años, no se pueden elegir personas menores irresponsables y sin compromiso, que no saben bien que tienen que hacer, y imitan comportamientos indisciplinados de la Junta. Proponer que se ejerza mayor control político al alcalde de la localidad, que se pueda citar para debatir en la junta, que asistan con obligación, hace necesario que también los ediles se puedan controlar, pero cómo, es qué quieren ejercer un control únicamente al alcalde y que sus actuaciones no sean observadas y se les exija por obligación una rendición de cuentas anual a la ciudadanía de lo que aprueban en la junta y en qué terminó lo que aprobaron.
Esperemos que como hace un año y antes de las elecciones del 2015 uno de los ediles de la Junta Administradora Local de Chapinero en Bogotá, que tiene como eslogan de sus discursos la palabra “prioridad”, que ojalá no sea la de ganar o en mejor de los casos perder las elecciones, realice y sea un ejemplo para los demás ediles, una rendición de cuentas, que para comienzos del año 2014 realizó también una - recuerda -. Además explique qué paso con un supuesto “corredor cultural en la carrera 13”, “se gastaron 150 millones o más únicamente en pintura”, presupuesto que es del Fondo de Desarrollo Local, pero no saben qué impacto tuvo en el desarrollo el uso de pintura, proyecto que además no sé sabe si se termino, esperemos que cuente. Por otro lado el tema de seguridad, los índices de inseguridad que presentó la ciudad son mayores a los del 2013 durante el 2014, entonces las cifras únicamente de años anteriores servirán para compararlas, "prioridad en seguridad" que fue nula al parecer en la localidad, si los índices aumentaron en toda la ciudad, pero si disminuyeron en la localidad, algo que no se sabe aún y que el edil lo debe hacer, no se debió a la Junta Administradora Local, porque el proyecto que presento un edil no se aprobó, el de mantener el presupuesto en seguridad en un 20% y que se aumentará, pero no sabe cómo invertirse, pues nunca contó, pero sí que debe ser mayor el presupuesto quién sabe para qué, ¿más corrupción?.
Esperemos que los veedores de los partidos políticos sepan más sobre las actuaciones y tengan mayor atención de quienes les otorgan un aval, para que así con el buen consejo y recomendación por parte de personas con experiencia y conocimientos sea de buen término su gestión.
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