martes, 24 de diciembre de 2019

La lógica de los negocios y lo público

Todo negocio consiste en obtener ganancias con vender y comprar. Los negociantes razonan con la finalidad de alcanzar máximas ventajas. Mientras otros competidores actúan igual con ofrecer y demandar lo mismo o algo distinto. 

Los negocios, compra y venta, consisten en ofrecer lo que se produce barato, subvalorado, vender o re-vender caro, sobrevalorado y que están dispuestos a pagar los compradores pero manteniendo las ventajas. La inversa, se explica con comprar o re-comprar, infravalorado, cuando el comprador logra más ventajas que el vendedor. De la misma manera, intermediar (re-vender), entre el productor y el ofertante, el vendedor, hasta el comprador. Las ‘ventas con ventajas’ y ‘compras con ventajas’, se vende caro y se compra barato son las lógicas que caracterizan a los negociantes. 

Quién pierde, es por desconocer o no contar con información suficiente; comparar con los competidores para comprender por qué el precio y el valor que puede tener, sin que corresponda a los costos reales, teniendo en cuenta lo mencionado, el problema de los negocios está en la racionalidad de los negociantes, en los contextos de libre mercado, vender sin cobrar lo justo y aprovechándose de los compradores o que los compradores se aprovechan del vendedor injustamente. 

En todo negocio, como se mencionó alguien gana y pierde, hasta alcanzar el acuerdo justo, es por lo anterior que es cuestionable la racionalidad injusta de los negociantes cuando están ganando con lo público, sin ética alguna, es decir, ganar en este contexto significa que nadie puede perder, sin acuerdo justo, pero que pagan más por lo que no vale o el costo que no tiene y es alta la ineficiencia como pésima la calidad. 

Para esta explicación, lo público es todo aquello que administra el Estado y que funciona por los gobiernos que son elegidos democráticamente. Distinto hacer negocios entre particulares o privados, las participantes están dispuestos a ganar o perder, pero con lo público con lo que es de todos, la lógica es distinta, porque el beneficio es común, es decir que lo que se ofrece y adquiere no tiene como fin que nadie pierda, ni que tengan que pagar más para que pocos se enriquezcan y con egoísmo ganen. Aunque, los que asumen el poder, tienen más información que los gobernados, deciden para que los precios y lo que se paga sean más o menos. Sin duda, cuando los negociantes injustos son los que gobiernan, contratan, son funcionarios públicos, siempre los que eligen pierden y viven en desventaja, en su mayoría, a menos que cuenten con el suficiente conocimiento para controlar el poder y las inversiones públicas. Algo que caracteriza la corrupción es la falta de transparencia. 

A su vez, la ingenuidad de quien por necesidad, deseo o urgencia, compra algo que supone, paga sin saber cuál es el costo y valor real, como serían los usuarios de lo público cuando destinan sus ingresos a las cuentas de agua, luz, transporte, aseo…

Por eso, las sociedades que carecen de reflexión ética, reglas claras, aplicación de normas, principios, con leyes injustas con lo público, alta corrupción, falta de confianza e informalidad, siempre habrán quienes concentran más de la cuenta pero por la ingenuidad de quienes pierden en los negocios injustos con lo público, por eso su acumulación de riqueza, así como los que ganan, podrían perderla, por la misma lógica con la que continúan negociando injustamenre y son elegidos. Por lo anterior, los negocios entre privados no son malos en sí, mientras se cobre y pague lo justo, es la intención de quién vende y compra, intermedia u oferta y la  perspicacia de quién compra o demanda. Igual que con lo público cuando los recursos se entienden como ganancias de quienes son elegidos por voto popular y asumen el poder con el propósito de hacer negocios injustos, mientras que los gobernados pagan lo inmerecido y así elegirán a otros con la misma lógica. Por eso, que las elecciones tengan precio, cada voto, incluso, la reposición, el incentivo por ganar, muestra que son negocios injustos, la apropiación y el dominio del erario para recuperar lo que gastan en elecciones, comprar el contenido de los medios de comunicación, sobornar y que los juzguen a favor en caso de delinquir. 

El lenguaje persuasivo y que es pernicioso, es característico de los negociantes injustos, convencer sin comprobar, engañar, “mostrar lo que todos vemos blanco pero lo explican gris”. Muy distinto, el lenguaje determinante (uso de cifras, demostración empírica) y con sinceridad, de manera análoga, sucede lo mismo con los políticos, funcionarios y contratistas; injustos. Entonces, entre las ventajas de los negociantes persuasivos injustos, está que tienen más información, saben ocultarla, mientras que la ingenuidad, es lo que distingue a los compradores en estos negocios injustos, así es como se entienden también los electores que votan por los políticos persuasivos, negociantes injustos. Lo que explica por qué los mensajes en estos negocios injustos, suelen confundir, más que aclarar y responder a la duda, cuando se percibe el error . La confusión, es parte de la ventaja, la retórica para mantener más que la atención, la orientación a la acción de compra, sin que perciba el comprador los costos y valores reales, por supuesto la calidad, más allá de la especulación de los precios. 

Ganar en estos negocios injustos consiste en tener más ventajas y destrezas con la persuasión, además, controlar la urgencia o necesidad, también el deseo por parte de los compradores, que pueden perder por falta de información, y no tienen más opción que entrar en la lógica del negociante injusto o justo, lo que a su vez también según sus conocimientos, podrían estar con mayor ventajas al momento de negociar lo justo, y así ganar con lo que compran justamente. De alguna manera, para que los productos estén sobrevaluados o subvalorados, la especulación, es porque en los negocios injustos, los participantes suponen que este es el valor, y que están dispuestos a pagar y recibir lo que no es justo. 

El comercio organizado, es distinto, porque los participantes como los compradores, saben que los comerciantes están regidos por costumbres que garantizan el precio justo, el dinero con el que se compra, la adquisición de productos satisface a los clientes, que pueden reclamar y exigir la devolución de lo que se paga. Además, leyes, normas de calidad que amparan las dinámicas del mercado y que no afectan el buen desempeño de la economía y asegura la confianza como reducen la incertidumbre con los eventos inesperados. 

El beneficio de los ciudadanos a diferencia de la satisfacción de los clientes, es el resultado del servicio, que en lo público es el trabajo de quienes se desempeñan en el Estado, contratistas y consultores, y son elegidos democráticamente para ocupar y cumplir funciones en los gobiernos. Es por esto, que la teoría de las “ventanas de oportunidad” de Jhon. W Kingdon con lo público, que se incluyan en las agendas tanto legislativas como sería también en planes de desarrollo y ordenamiento territorial, iniciativas que identifican cuestiones que responden a problemas sociales con funciones y la asignación de presupuesto público, estas iniciativas no se pueden entender como ‘negocios injustos' donde pocos ganan y muchos pierden. 

Para finalizar. Esta es la razón para comprender y reflexionar aún más de los beneficios que deben recibir los ciudadanos con los servicios públicos que no pueden entenderse su prestación como negocios y sin ser justos.


Adenda 

Increíble, el subpresidente Duque disque reunido con J Balvin en la "conversación nacional" para hablar de cultura que sin lugar a dudas lo hace para ignorar a los músicos de verdad que salieron ha marchar. Ahora el mainstream de reguetoneros desbocó las músicas autóctonas, hasta lo tradicional, por buscar que sus canciones pop y fans sean la legitimidad que le gusta al gobierno y uribista. 

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