2018
Un análisis sucinto para explicar los procesos electorales, consiste en observar los diferentes partidos, las coaliciones que conforman, el discurso de cada candidato y cómo el electorado se divide según las diferentes opciones; quiénes finalmente votan. También con comparar las propuestas y lo que será el programa de gobierno. Además, con explicar los cambios del comportamiento de los votantes; el abstencionismo, el aumento o la disminución total de votos con relación a las pasadas elecciones.
Un análisis sucinto para explicar los procesos electorales, consiste en observar los diferentes partidos, las coaliciones que conforman, el discurso de cada candidato y cómo el electorado se divide según las diferentes opciones; quiénes finalmente votan. También con comparar las propuestas y lo que será el programa de gobierno. Además, con explicar los cambios del comportamiento de los votantes; el abstencionismo, el aumento o la disminución total de votos con relación a las pasadas elecciones.
En el 2018, en la segunda vuelta presidencial en Colombia, el electorado se dividió entre Gustavo Petro e Iván Duque. Cada uno, con un discurso diferente, además por las coaliciones que conformaron. La opinión pública las denominó de "izquierda" y de "derecha". Pero, al comparar las propuestas en temas económicos, se observan algunas similitudes, que fueron promesas de campaña y que probablemente sean, ojalá, puntos de encuentro tanto en la Rama Ejecutiva como en el Congreso.
Esperemos que Iván Duque cumpla, pero sin haber jurado “que no subirá los impuestos”. Y desde el Congreso, Petro, incluya sus propuestas en la agenda legislativa para ser debatidas, por voluntad de los parlamentarios, las que mejor beneficien al país, se vuelvan ley.
Esperemos que Iván Duque cumpla, pero sin haber jurado “que no subirá los impuestos”. Y desde el Congreso, Petro, incluya sus propuestas en la agenda legislativa para ser debatidas, por voluntad de los parlamentarios, las que mejor beneficien al país, se vuelvan ley.
Como lo mencionó el Diario La República, Iván Duque reducirá el gasto público innecesario en un 5%, y que el crecimiento del PIB anual será del 5% en promedio. Por su parte, Gustavo Petro incrementaría en un 7% el PIB, porcentaje que recaudaría e invertiría el Estado para proteger la primera infancia, además en educación, ciencia, cultura y deporte. Entonces desde el Congreso, Petro y el Presidente, posiblemente coincidirán para hacer crecer la economía. La diferencia de esta propuesta es la reducción del 5% del gasto público, pero los interrogantes son ¿En qué dejará de funcionar e invertir el Estado? Por otro lado ¿Cómo hacer para que el país crezca hasta alcanzar un 5% o 7% del PIB en promedio?
Petro desde la legislatura, se supone que estará debatiendo a favor de las energías renovables. Ambos, no están de acuerdo con extraer petróleo con fracking, de esta manera ¿Qué sector de la economía alternativo impulsarán ambos para cumplir con estas propuestas económicas de campaña? Cuando apenas se está planeando la producción a gran escala de aguacates entre otros monocultivos.
Si el Estado deja de invertir en infraestructura como la construcción de carreteras y viviendas ¿Cuáles serán los factores que aumentarán el crecimiento económico? O será que continuará el próximo gobierno con inversiones en estos sectores que generan empleo sin que se afecte la tributación.
Tanto Iván Duque como Gustavo Petro mencionaron que disminuirán los impuestos. Duque propone seis días sin IVA al año, uno cada dos meses, lo que supone que reactivará el comercio formal. Pero ¿Cuánto dejará de recaudar el Estado y en qué se ha invertido esta suma antes? Por su parte, Petro proponía disminuir el 19% del IVA y volver al 16% ¿Será qué ambos coincidirán con disminuir el impuesto al valor agregado?
Durante la campaña, Gustavo Petro, se diferenció por un discurso cargado de arengas y de alguna manera reivindicador y confrontador, según, su contrincante era todo lo contrario. Aunque Iván Duque, como lo ha dicho la opinión pública, es la continuidad del programa de gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Si bien Gustavo Petro y la coalición que formó para la segunda vuelta estuvo de acuerdo con el proceso de paz, (“no volver trisas el acuerdo”), es esto lo que mantiene la división o la polarización del país político, sin dejar de lado, que desde el “uribismo”, que refleja Duque, señaló de “socialista” a Petro y que las consecuencias de su gobierno, serían similares a las que tiene Venezuela a causa de las reformas que allá impuso el "chavismo".
A pesar que Petro será legislador, nunca fueron específicos los “uribistas” con comunicar que en el Congreso, podría convertir a Colombia, en la misma situación económica, política y social que viven los venezolanos, lo que podría pasar, si no se ponen de acuerdo en lo fundamental. Además, con las mayorías “uribistas”, que impusieran de nuevo la reelección presidencial, lo que significaría el regreso de Álvaro Uribe Vélez, y que duraría en el poder así como Evo Morales, Rafael Correa y Hugo Chávez gobernaron junto con su régimen.
A pesar que Petro será legislador, nunca fueron específicos los “uribistas” con comunicar que en el Congreso, podría convertir a Colombia, en la misma situación económica, política y social que viven los venezolanos, lo que podría pasar, si no se ponen de acuerdo en lo fundamental. Además, con las mayorías “uribistas”, que impusieran de nuevo la reelección presidencial, lo que significaría el regreso de Álvaro Uribe Vélez, y que duraría en el poder así como Evo Morales, Rafael Correa y Hugo Chávez gobernaron junto con su régimen.
Volviendo al análisis electoral. Muchos ‘analistas’ han afirmado que el uso de las redes sociales para hacer propaganda política, la difusión de noticias por este medio, las discusiones a modo de comentarios, la conectividad de los electores, fue lo que finalmente motivó a votar y a decidirse por los candidatos. Otros sin comparación alguna con las pasadas elecciones, según por el número de foros, debates e intervenciones públicas y transmitidas, se atrevieron a afirmar que, por lo anterior, el electorado aumentó; explicaciones que son confusas e incompletas, porque no tienen comprobación de acuerdo a los cambios que ha tenido el comportamiento electoral, teniendo en cuenta los factores mencionados, como las redes sociales y demás, en comparación con las anteriores elecciones. La “política comparada” es un método de demostración y explicación propio de la Ciencia Política, pero muy poco usado y para estos casos, sería lo más apropiado, claro está, con más datos y argumentos para el análisis electoral.
El “voto de opinión o el votante que se deja influenciar por la opinión”, al parecer, el acceso a la información, expresar las preferencias políticas y debatirlas con los contactos que tienen en redes sociales, es según lo que explica por qué finalmente se disminuyó la abstención, pero históricamente, no fue la primera vez que se registró un número mayor de electores que acudió a las urnas.
Explicaciones y análisis creíbles que ha hecho la prensa, explican que, hasta el día de las elecciones de segunda vuelta, el censo electoral se fue 36’783.714, de los cuales votaron 19’495.924. La votación por Duque fue 10’373.080, a su vez por Petro fue de 8’034.189 y 806.368 votaron en blanco. El 54% del electorado, en estas elecciones se abstuvo, es decir 17’287.790, no salió a votar.
En la segunda vuelta entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga en el 2014, la abstención fue del 52%. En 1998, en la segunda vuelta entre Andrés Pastrana y Horacio Serpa fue del 37%. Con lo que se concluye, que la disminución de la abstención, en las elecciones del 2018, no fue por el uso de las redes sociales, ni por la difusión de información en Internet, no es lo que motivó a votar más o finalmente a decidirse por quién votar, cuando en 1998 aun no existían redes sociales en la Internet. Considerando que faltan más datos e información para comprobar la hipótesis, si a mayor nivel de conexión del electorado en redes sociales, entonces votan más.
En la segunda vuelta entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga en el 2014, la abstención fue del 52%. En 1998, en la segunda vuelta entre Andrés Pastrana y Horacio Serpa fue del 37%. Con lo que se concluye, que la disminución de la abstención, en las elecciones del 2018, no fue por el uso de las redes sociales, ni por la difusión de información en Internet, no es lo que motivó a votar más o finalmente a decidirse por quién votar, cuando en 1998 aun no existían redes sociales en la Internet. Considerando que faltan más datos e información para comprobar la hipótesis, si a mayor nivel de conexión del electorado en redes sociales, entonces votan más.
Habría que observar en las siguientes elecciones para comprobar el supuesto o más bien la hipótesis y que se demuestre cómo las redes sociales influyen en el electorado, además Internet ¿Cuánto aumentó o disminuyó el número de usuarios? ¿Cuántos abstencionistas dejaron de serlo por tener cuenta en una red social y estar expuestos a la propaganda política, noticias y comentarios? ¿Cómo cambia el comportamiento y se refleja en la cultura política? Si votan como militantes de un partido, simpatizantes de un candidato, o según como informa la prensa digital y opina ¿Cómo afecta su decisión al momento de votar?
***
Para las próximas elecciones, en los departamentos y ciudades donde ganó Gustavo Petro, el electorado mostrará su capacidad de organización y convicción por esta tendencia política de “izquierda”, para alcanzar cargos uninominales, alcaldes y gobernadores, sin olvidar el número de concejales y diputados que ocuparan un lugar para la toma de decisiones en cada departamento y municipio.
La “izquierda” en Colombia, a diferencia del “uribismo” “derecha”, no tiene un líder único y con tanta influencia. Los liderazgos de la “izquierda” y de “centro izquierda progresista”, compiten entre ellos, mientras que en el “uribismo” por su carácter que muchos denominan de autoritario, centralista, tradicional y conservador, depende de lo que decida una sola persona; Álvaro Uribe Vélez. Según la opinión pública, por las 'masas' que lo siguen, es el “caudillo” de "derecha" del siglo XXI y que determinará cómo se debe gobernar para bien o para mal el país en los próximos años, incluso décadas.
Con la llegada de Gustavo Petro al Senado, por la reforma política del 2015 y quedar de segundo en el proceso electoral presidencial, además los otros líderes que representan a la “izquierda”, y que estarán haciendo campaña política. El control político que ejerzan, será lo que evitará la concentración de poder; el equilibrio de fuerzas políticas y que ojalá coincidan para la toma de decisiones económicas para bien de todo el país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario