Después de la “Primavera
Árabe” la inestabilidad de varios países en los que querían muchos de sus
ciudadanos un cambio de régimen, son ahora Estados que no se han podido
consolidar, es decir que sus sistemas electorales y políticos ofrezcan
estabilidad, más cuando éste movimiento
quería una sociedad más democrática, quizás como lo son las sociedades de
países desarrollados como los que hacen parte de la Unión Europea. Muchos
jóvenes que se conectaron en ese entonces a internet pudieron observar las
diferencias en los Estados en los que vivían y era un propósito que una
sociedad reprimida y sin libertades como lo era Libia, Egipto y Siria fuera distinta.
Ese era el sentido de la “Primavera Árabe” de quienes fueron parte de ese movimiento.
Ahora con el
“Estado Islamico” la situación empeora por su fundamentalismo religioso que
causa persecución contra los que no comparten su mismo parecer por sus
creencias. La destrucción de patrimonios históricos, entre otros crímenes hace
que en consecuencia las migraciones aumenten y sean más los que solicitan
refugio, es por lo tanto una necesidad que países de la Unión Europea
intervengan y enfrente una amenaza que afecta ya no únicamente con terrorismo a
Europa, además con dejar deshabitados lugares que necesitan reconstruirse y
volver a su normalidad.
El drama humano
que ocurrió en esos Estados por la “Primavera Árabe” ha causado que muchos de
los que participaron en ese movimiento sean hoy los que se refugian en Europa,
probablemente, muchos de los que migran
principalmente de Siria quieren superar una frustración de que su país de
origen no se volvió democrático y libre, al parecer. Sumando
muchos más migrantes de otras partes de África que por economías extractivas y
no incluyentes también ven en países democráticos y libres una oportunidad de
vivir diferente.
La percepción de
este fenómeno migratorio se puede explicar así, pero si se observa desde
América Latina, desde un país como Colombia entre otros países en los que muchos de sus nacionales viven afuera, en
el caso de España en donde se aproxima que viven más de un millón de
colombianos, otro gran porcentaje en Estados Unidos, en Venezuela, entre otros
países, la migración se explica diferente porque a pesar de que el país tiene
un conflicto armado interno en el que se calcula que se han desplazado más de 5
millones de personas en áreas rurales dentro del mismo país y que ha tenido
efecto en otros países, las emigraciones de colombianos en el exterior, se
entiende también por la búsqueda de mejores oportunidades o un deseo que tienen
personal de querer irse.
Las deportaciones y el movimiento masivo fronterizo que el mundo pudo observar cometidos por el gobierno de Venezuela, es
una reflexión sobre los derechos humanos y que por más fronteras que existan,
como privilegios que tienen los ciudadanos de un país, no se puede tratar sin
la dignidad que cada uno merece y si hay sospecha de delitos cometidos para eso
existen los debidos procesos, que sea justa la deportación o si es el caso la
extradición.
La solidaridad de
los nacionales con los expulsados por el gobierno de Venezuela se ha observado
por parte de los medios de comunicación que muestran que eso fue injusto. La
Cruz Roja, la Defensa Civil han prestado su asistencia así como universidades,
ONG’s entre otros se han organizado para prestar ayuda con elementos que
necesitan quienes perdieron un terreno y un lugar dónde vivir. El congreso piensa
debatir que un día de salario se done a los colombianos deportados, también
deberían pensar en que sea una ley que establezca que hasta que no se reduzca
la pobreza extrema, el déficit de vivienda y los barrios ilegales entonces
aumenten su salario y se termine de descontar la donación pro - desarrollo. El
Gobierno ya formuló un plan para asistirlos y para que superen está situación,
sin que Venezuela asuma la responsabilidad que le corresponde y que está
pendiente.
Una reflexión que
se puede hacer es volver a la idea que proponía el filósofo Kant del cosmopolitismo,
en donde todos somos ciudadanos del mundo sin importar fronteras o Estados que nos hacen
ciudadanos únicamente dentro de fronteras, además la máxima universal
que dice “atentar contra un ser humano
es atentar contra toda la especie” – aunque
no es la frase literal del filósofo es una paráfrasis – la necesidad de un mundo en el que sean
todos los Estados libres y democráticos no deja de ser un ideal sino un
propósito como quienes quisieron cambiar regímenes opresores con la “Primavera Árabe”. También que los sistemas económicos no sean
excluyentes como lo decían Daron Acemoglu y James A. Robison en su libro ¿Por
qué Fracasan las Naciones? Y es por eso que la población de África y también de
otros países en algunos casos migra porque no encuentra en su sociedad, en el
Estado y en el régimen que los gobierna inclusión, respeto, democracia y libertad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario