21
de enero del 2011
El caso de la comunidad de paz, San José de
Apartadó, como el de otras comunidades, hace evidente que hay un problema en el
Estado y sus gobernantes que no cumplen con garantizar y en caso de ser
vulnerados hacer justicia de los derechos humanos además de los derechos
fundamentales, económicos, sociales y culturales que se mencionan en el principio
de la constitución. Es un Estado que además de no garantizar los derechos
mencionados a la población, no gobierna en lo marginal de las periferias,
es decir a más distancia de los centros urbanos y más lejos de lo rural, en
terrenos baldíos, terrenos que en algún momento fueron colonizados y apropiados
sin la debida regulación del Estado. Tierras en donde la población no tiene la
misma identidad como nación, ni sabe de los valores de la patria. Lugares en
donde no es válida ni efectiva y aplicada con autoridad la ley. Es entendible
que el principal problema que hace que se formen estas comunidades es por los
gobernantes que no están en la capacidad de gobernar y hacer cumplir la ley en
todo el territorio.
Hablar de comunidades de paz, es hablar de una nación dividida,
de un Estado que está en formación y gobernantes que no cumple con fines
constitucionales, es por ellos que se debe la ilegitimidad de esta institución
con régimen republicano en algunas partes del territorio que decidieron para
vivir en paz, independizarse y ser gobernadas por la propia comunidad
declarando su neutralidad, en rechazo a los actores armados ilegales y la
desidia de no proteger, respetar la integridad, la dignidad y lo sagrada
que es la vida. Pero el problema que resulta de lo anterior, no sólo es
por un Estado mal gobernado, que no cumple con derechos y en cumplir la ley, el problema es que la población se divide en comunidades que en la
búsqueda de la paz se independizan de la institución Estatal, de la república
de Colombia. Pero la solución a este problema sólo es posible en el Estado, si éste garantiza la paz no sólo en los centros urbanos, en las periferias
rurales, además en lo marginal de la geografía. Solución que es cuando el
Estado cumple con garantizar y hacer justicia de los derechos tanto los de la
constitución como los derechos humanos, hacer cumplir la ley y que el Estado
sea gobernado por una clase política responsable, conocedora del bien común,
representante del interés general de la nación.
Cuando se piensa que la solución a esta problemática de
violencia, específicamente al problema del conflicto armado, es posible cuando
las comunidades declaran su neutralidad, no tener complicidad con ningún actor
armado y además independizarse en auto administrase, auto gobernase,
desvinculadas del Estado y sin ser un ente descentralizado, es afirmar que
el Estado en el caso de la violencia que se vive en Colombia es incapaz de
hacer la paz y sólo para que sea posible se debe dividir la nación en
comunidades especialmente donde se desenvuelven actores armados, es decir en lo
marginal de la geografía, lugares que el Estado central no puede gobernar
y por lo tanto sólo la población que vive ahí en comunidad puede hacer la paz,
sin la existencia de un Estado republicano en la totalidad de la geografía y en
la población nacional.
Pensar en este tipo de opciones para la paz desde la comunidad,
desde las bases sociales, pueden ser una alternativa y demuestra que si hay una
voluntad por parte de la comunidad de vivir en paz, pero no hace un
cambio en la violencia estructural que vive el país. Para hacer la paz
nacional se necesita que se cumplan todos los derechos constitucionales y que
superemos la pobreza, que se refleja en analfabetismo, el desempleo y
subempleo, y para esto los gobernantes o representantes de toda la nación deben
hacer proyectos macroeconómicos para que generen riqueza y progreso en estas
zonas geográficas marginales y eviten la bonanza que se presenta ahí a causa de
bienes ilícitos o lícitos cuando son concentrados por unos pocos, como en el
caso del petróleo, la minería, la tierra fértil para la producción de
monocultivos o de ganado y en algunos casos ilegalmente del narcotráfico. Hacer
proyectos de infraestructura para evitar que se conviertan en corredores de
droga, de contrabando, de tráfico de armas y ofrecer el servicio de educación
por parte del Estado para que la población se forme en igualdad de condiciones
como se forma un niño, joven o adulto en los centros urbanos y en la periferia
rural.
La paz es posible en la comunidad pero para que sea una realidad
en todo el país se necesita de la voluntad de toda la nación y de la clase
política. Si la paz sólo se busca en la comunidad, es un primer paso para
concertar entre todas las comunidades como hacer la paz nacional, pero hay que
entender que la mayoría de comunidades no han adoptado la paz, por el valor que
significa, por el ideal. La violencia que fue víctima la población civil hace
que estos piensen en la ausencia de violencia, es decir en la paz, pero
únicamente para sobrevivir, así vivan en paz negativa* y lo único que
podían hacer para seguir existiendo fue declarase neutrales en el conflicto
armado interno, ante los actores como las guerrillas, los paramilitares y la
propia fuerza pública. Pero se declararon neutrales no para hacer que los
actores armados desistan de sus propósitos y renuncien a su ideología, se
declaran neutrales para que la población civil sobreviva, pero no se cambia la
dinámica del conflicto armado, es decir un cambio en no más violencia armada.
Las comunidades de paz son una muestra de que la paz se puede lograr a nivel
comunal para salvarse de la violencia, pero no para cambiar la violencia o los
propósitos violentos de los grupos armados, los cuales con las comunidades de
paz empiezan a conocer en la práctica el Derecho Internacional Humanitario,
pero los grupos armados conociendo de las comunidades de paz aún no desisten de
proteger los cultivos del narcotráfico, los monocultivos, el ganado trashumante
y los corredores para el tráfico de droga, armas, cometer secuestros, extorsiones y hacer terrorismo. Menos desistirán de sus propósitos
violentos cuando hay una convicción ideológica que hace ver en el
oponente en quién tiene otra ideología opuesta un enemigo.
La comunidad de paz de San José de Apartadó, se pronuncia neutral y desiste de ser cómplice y víctimas de prácticas violentas por
los actores armados. El caso de esta comunidad de paz como lo pueden ser el de
otras hace evidente que el Estado con la clase política no tiene
capacidad para gobernar en zonas geográficas marginales, no cumple en hacer valida,
efectiva la ley y que se ejecute con autoridad garantizando y haciendo justicia
de los derechos que se mencionan en la constitución. Lo anterior destaca que
los responsable de esta problemática de división nacional que se presenta en la
población, es la clase política, pero que la solución a la violencia que se
presenta en todo el territorio está en la institución Estatal, en la República
de Colombia.
Paz negativa* ausencia de muertes por causa de conflicto armado,
pero si por causa de delincuencia, falta de salubridad(servicios de salud), falta alimentos(inanición), pobreza.
21 de enero del 2011
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